



El escritor colombiano Jairo Aníbal Niño supo lo que decía cuando escribía, con sentido poético, que la alegría del querer hace visibles las verdades del alma y las intimidades del corazón enamorado, enamorado de la vida, enamorado del amor.

Su obra literaria es infinitamente tierna, creativa y profunda. Por eso, se hizo merecedor de importantes premios latinoamericanos y del respeto de sus pequeños y grandes lectores.

Sus escritos pertenecen a lo que se considera la verdadera literatura, la que enriquece el espíritu y magnifica las cualidades humanas.
Sus historias, poemas y cuentos no hablan de dioses ni de santos, pero santifican el amor. Para lograrlo acudió a la mirada del niño ingenuo, cándido, inocente, incauto, candoroso, que cree en las bellezas de la vida y en la gracia de la ternura.
Jairo Aníbal y el niño que habitaba en él supieron capturar con gran sensibilidad, y sentido pedagógico, las etapas infantiles y juveniles donde prevalecen la esperanza y la ilusión, donde el mundo todavía es color de rosa y no se ha sido oscurecido en las tempestades de la vida.
Nació en Moniquirá, Boyacá, en 1941. Su vocación inicial fue la pintura, luego giró su talento hacia el teatro, primero como actor y después como director y dramaturgo.
Sus obras El golpe de Estado , El monte calvo y Las bodas de lata o el baile de los arzobispos fueron premiados en el Segundo Festival Internacional de Teatro Universitario , en el concurso de autores convocados por Telecom y la Presidencia de la República, y en el V Festival Mundial de Teatro en Nancy (Francia).
Jairo Aníbal solía decir que desde muy joven recorrió el país y conoció las aldeas y las ciudades, las montañas, los ríos, la selva y la mar. En su adolescencia ejerció diversos oficios. Fue ayudante de camión, pintor, actor de teatro, aprendiz de mago y marinero.
Pero fuer
on sus dotes como narrador los que lo catapultaron en el campo de la literatura infantil.
Sus historias, que son poemas y cantos a la vida, saben vincular el corazón humano con la tierra, el campo, las aves, las estrellas, el sol, la luna, y las flores.
Jairo Aníbal Niño describió el mundo material y sus implicaciones en la vida de hoy, pero en su obra, extremadamente humana, siempre destacó que para que el hombre no muera de hambre necesita sembrar rosas.

Compr
endía, sin duda, la profunda simbología que ha tenido, tiene y tendrá la rosa como alegoría del amor. El escritor inglés Oscar Wilde, que también escribió para niños, acudió a la rosa como protagonista del cuento infantil más sensible y hermoso que creó: El ruiseñor y la rosa A Jairo Aníbal es imposible leerlo sin sentir en el corazón y en la razón el galopar de las nostalgias porque sus letras evocan lo que se lleva siempre en el recuerdo, las reminiscencias que no son más que añoranzas, aquello íntimo que nos hace ver hacia atrás, para reconocer lo que fuimos y reafirmarnos, para refugiarnos en nosotros mismos sin importar las turbulencias de los tiempos.
Niños y grandes lamentamos su partida física. Se silencia la pluma de un escritor introspectivo que supo hacerse niño para predicar el amor y la infinita ternura como camino para adquirir la plenitud humana.
Nos deja su apacible obra.
Si María:
-Si María tiene tres manzanas
y le da una a Nicolás
¿Cuántas quedan?
-¿En que está pensando, Nicolás?
-¿Acaso no sabe la respuesta?
-Si María me da una manzana,
todavía me queda una esperanza.
1x1
¿1x1?
-Uno
¿1x2?
-Todo.
¿Todo?
-Sí, si los dos se tienen cariño.
Supe que te amaba

Supe que te amaba
-más allá de toda duda-
el día en que estabas colocando un clavo en la pared
y te golpeaste con el martillo
y a mí me empezó a sangrar el dedo pulgar.
Ayer por la tarde
Ayer por la tarde,
Como te lo había prometido,
Jugué el mejor partido de futbol de mi vida.
En el primer tiempo
Hice un gol a los quince minutos.
A los treinta y siete hice otro.
En el segundo tiempo,
a los siete minutos,
José Villegas,
el que cuando canta dice
que le nacen mariposas en el pensamiento,
fusiló a nuestro arquero
con un taponazo sobre el ángulo izquierdo.
A los diecinueve minutos y quince segundos,
David, el que quiere ser aviador,
empató el partido
Con un lindo gol de cabeza.
A los cuarenta y cinco minutos,
Al estilo Castañito,
hice el gol más lindo del mundo.
Mi equipo ganó por el marcador de dos a tres,
pero yo sentí que había perdido
porque tú no viniste.
Me derrotaron los goles que me hizo tu ausencia.

En secreto
En secreto
Recogí el vaso en que habías bebido
y lo lleve a mi casa.
Por las tardes, cuando llego del colegio,
lo coloco bajo el grifo
Y veo flotar un beso en el agua.
Tu cabello es una bandada de chupaflores
Tu cabello es una bandada de chupaflores,
tu cara es un espejo mágico,
tu sonrisa es un gol olímpico,
tu mirada es un 5 en álgebra,
tus manos un par de mariposas,
y tus pies dos caballitos blancos,
Serías perfecta si tu corazón no fuera de piedra.
Después de Nuestra visita
Después de nuestra visita al jardín botánico,
la maestra nos puso como tarea
hablar sobre las matas más bellas que habíamos visto.
Uno dijo que era el marañón (Anacardium occidentale).
Otro afirmó que el nacedero (Ruellia gigantea).
Una compañera dijo que era el sáuco ( Sambucus nigra).
Otro sostuvo que la aralia (Aralia capitata Mosq).
Otro se inclinó
Por la estrella del Caquetá (E.amazónica linden).
Y hubo quien dijo que era la lila (Barleria strigosa wild)
Cuando me interrogó a mí no dije nada
y no porque no supiera,
ya que estaba completamente seguro de que la mas linda,
era la sedosa, brillante y perfumada mata de pelo
de mi maestra (Amalia Andrea Mateus).
Los papeles de Miguela
Para Evitar el Hambre
Para evitar que la gente se muera de
hambre hay que sembrar maíz, millo, trigo, arroz, papa, yuca, arveja, tomate, fríjoles, habichuelas, manzanas, guayabas y nísperos.
Para evitar que la gente se muera de hambre hay que sembrar rosas.
La soledad
Estaba tan solo, tan desacompañado,
que finalmente la soledad formó con él una pareja
En los tiempos oscuros

En los tiempos oscuros
debes aprender a mirar las estrellas.
pero no todas están arriba.
el planeta tierra
flota y gira en el espacio,
y es necesario que sepas
que mientras caminas por el duro suelo
miles y miles de estrellas
brillan bajo tus pies.



























El cree que la rendición de Irán no es posible y que soplan vientos de guerra que no son vientos sino destellos de armas nucleares. Dice que no advierte sobre esta delicada situación por venganza sino para alertar a la humanidad de lo que está ocurriendo. Y anuncia nuevas revelaciones sobre el desarrollo del conflicto. 











